Un consejo a los Padres
Por pastor Daniel Brito
He decidido publicar este escrito dirigido a los padres una vez más. Esta vez lo estoy haciendo en dos partes. Mañana celebramos el día de los padres, y hace solamente un mes que celebramos el día de las madres. Hay mucho que hablar de la responsabilidad de los padres y de las madres, pero creo que estamos viviendo en unos de los días más difíciles para los cristianos en Occidente, y no es por persecuciones como han estado ocurriendo en Corea del Norte, o en los países musulmanes, sino que es una persecución secular e inmoral, que ataca todo los principios Bíblicos de nuestra fe. Por eso ahora más que nunca, el padre cristiano necesita la ayuda de Dios, para poder guiar a sus hijos e hijas en el camino correcto.
Hay una necesidad tan grande para que los padres y las madres, hagan buenas decisiones en cuanto a la disciplina de los hijos. Casi siempre es cuando los hijos o hijas llegan a la adolescencia que los padres y madres, enfrentan el reto mayor de sus vidas como padres y madres. Hay DOS enemigos para los padres y madres en esto, y son los siguientes:
1. El primero es el sistema secular de este mundo, que incluye la educación escolar, y el sistema de entretenimiento, como las películas (Hollywood), la televisión, los juegos de video, etc. Todos esos apuntan a un sistema con sus propias ideas que son bien contagiosas sobre el comportamiento y la moral.
- Como cristianos, luchamos con esto también. 1ª Corintios 6:12 dice:
2. El segundo es la cantidad de libertad que los padres y madres deben decidir otorgarles a sus hijos(as). Este punto es influenciado por el primero, y los padres y madres casi siempre deciden según lo que otros hacen. Veamos algunas observaciones sobre el problema de la libertad.
- “Todo me está permitido, pero no todo es para mí bien. “Todo me está permitido”, pero no dejaré que nada me domine.” -NVI. La Biblia de las Américas dice: “Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejare dominar por ninguna.”
- Quiere decir que como creyentes, sabemos que podemos escoger por el mal, pero no lo hacemos para someternos a la Palabra de Dios.
- Ahora, con los hijos(as) de uno es igual. Somos nosotros los que decidimos que es lo que les conviene según la Palabra de Dios, no según lo que ellos quieren, o lo que las amistades quieren, o los que las escuelas quieran.
- No hacerlo así, nos hace negligentes delante de Dios, porque estamos entregándole a ellos una libertad que no les pertenece todavía. Y es por eso, porque muchos hogares están sufriendo con hijos(as) adolescentes fuera de control.
Que Dios les bendiga.
*Este escrito es reimprimido.